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Una de las consecuencias que se ven reflejadas dentro de la población es la
desigualdad en torno a los ingresos, la cual a su vez es derivada de la
desigualdad en la renta de trabajo y de los ingresos de capital.
En México la desigualdad ha alcanzado niveles altos, tenido una gran
cantidad de la población en la pobreza, lo cual ha limitado que exista un
desarrollo en todos los ámbitos (económico, social y humano) en el país. El
gran problema que ha atravesado la sociedad mexicana a lo largo de los años
es que los beneficios derivados del crecimiento económico son absorbidos
solo por un grupo pequeño de la población, donde a mayor crecimiento del
PIB la riqueza de este grupo aumenta.
Lo anterior ha ocasionado que México se encuentre entre los países con
mayor índice de desigualdad, con un mayor grado de polarización entre la
población, sobre todo en el tema del capital donde es más grave la
concentración. Si está mal distribuida la riqueza el componente del ingreso
que proviene de los ingresos del capital estará también mal distribuido.
Para poder observar el nivel de desigualdad en el país podemos analizar el
índice de Gini, el cual es una medida que indica cuán concentrados están los
ingresos o cualquier otra variable en un grupo específico de la población, que
entre más alto sea el coeficiente de Gini es mayor la desigualdad o mayor la
concentración del ingreso en ciertos grupos de la población.
Teniendo en cuenta lo anterior, en el caso de México tenemos que el
coeficiente de Gini se ubica en 0.48, donde 1 es el punto que corresponde a
la perfecta desigualdad y 0 es el punto óptimo de igualdad, los datos
anteriores muestran que existe una alta concentración de la riqueza dentro
de un pequeño grupo con altos índices de riqueza a nivel nacional.
Es decir que cerca de 120,000 personas (1% de la población más
acaudalada) concentran alrededor del 43% de la riqueza nacional. Retomado
de (García, 2020).
Esto es una situación sumamente grave ya que a pesar de que la
participación del capital aumentó, la del trabajo ha disminuido., lo cual
repercute en la población, por ejemplo en la contracción de los ingresos de la
clase media, contando con un 2%, “según datos de la OCDE, México es el
segundo país con la mayor contracción” (García, 2020) todo esto derivado